La fibromiomatosis o más simplemente miomatosis, es una enfermedad del útero, que ocurre con mayor frecuencia cuando la mujer esta concluyendo su etapa reproductiva. Puede ser una enfermedad muy leve, ni siquiera percibida por la mujer en unos casos; y en otros, ser asiento de graves alteraciones por la presencia de tumores de diverso tamaño, número y localización. Se requiere de un exhaustivo diagnóstico médico y de tratamientos que van desde la simple observación hasta intervenciones quirúrgicas mayores como la extirpación total del útero (histerectomía).
Revisaremos brevemente algunos temas que ayuden a conocer más y mejor esta ventana patológica de las tantas correspondientes al apasionante mundo de de la ginecología.
El útero, es un órgano formado principalmente por tejido muscular de 7 a 9 centímetros de longitud por 4 a 6 de ancho; tiene la forma de una pera, esta ubicado en el bajo vientre o pelvis de la mujer y consta de una parte ancha, superior “el cuerpo” que se encuentra dentro de la cavidad abdominal y otra angosta “el cuello uterino”, cuyo extremo emerge en el fondo vaginal y es muy conocido por ser el sitio de toma del PAP-TEST (EXAMEN PAPANICOLAOU) para prevención del cáncer de cuello uterino.
El útero esta constituido principalmente por tejido muscular liso y tejido conectivo o de sostén así como de vasos sanguíneos y otras estructuras. Tiene una gran capacidad de crecimiento o distensión pues durante el embarazo y en los días previos al parto, puede sobrepasar los 40 centímetros de longitud.
La fibromiomatosis o miomatosis uterina
Frecuentemente benigna, puede originar nódulos o tumores solitarios o múltiples con tamaños desde, pequeños e imperceptibles, hasta tan grandes o gigantes con pesos de hasta 50 kilogramos. Así mismo y de acuerdo a la profundidad en el músculo uterino, los miomas pueden llamarse submucosos cuando se desarrollan cerca de la cavidad uterina, también llamada endometrio; intramurales aquellos que crecen dentro del músculo uterino y subserosos, los miomas ubicados en la superficie externa del útero.
Frecuencia y edad de presentación:
2 de cada 4 mujeres negras padecerán fibromiomatosis, contra 1 de cada 4 mujeres blancas. En términos generales en un 30% de mujeres a quienes se extirpó el útero (histerectomía), presentaron miomatosis uterina al examen patológico (Novack, 11ª, edición, Interamericana)
La miomatosis se presenta debido a la influencia de la hormona femenina llamada estrógeno que se produce principalmente en el ovario. Por lo mismo, el crecimiento tumoral continuará mientras haya estrógenos ováricos. Tanto es así que mientras más disminuye la secreción de la hormona estrógeno en el ovario, los tumores sufrirán una progresiva disminución como ocurre en la menopausia.
Aunque por ventaja no es frecuente, en algunos casos los fibromiomas pueden sufrir transformación maligna o cancerosa. Sin embargo, la principal molestia se relaciona con sangrados uterinos de diversa intensidad y duración.
Molestias o síntomas causados por la miomatosis uterina
Son muy variadas pues hay pacientes que no presentan molestias, al punto que algunas mujeres con tumores uterinos grandes, acuden a la consulta por sospechar embarazo. Otras veces se los puede descubrir durante el examen ginecológico cuando la mujer acude por cualquier otra molestia. Con el advenimiento de la ecografía, el principal examen de apoyo al diagnóstico de los fibromiomas, ha sido posible descubrir no solamente tumores grandes de fácil palpación, sino también muy pequeños, de menos de 10 milímetros.
También algunas mujeres se quejan de pesantez, crecimiento o dolor del vientre, así como la presencia de sangrados uterinos irregulares que pueden ir, desde escasas manchas hasta sangrados profusos que requieren urgente atención médica. Debido a estos tumores algunas mujeres tienen dificultad para embarazar y de producirse éste, pueden presentarse problemas para el desarrollo normal del embarazo.
Tratamiento de los fibromiomas o miomatosis uterina
El ginecólogo luego de valorar detalladamente cada paciente en particular, propondrá el mejor tratamiento que convenga. El mismo puede ir desde la simple observación, la necesidad de tratar con fármacos hasta el tratamiento quirúrgico, que podrá consistir en la extirpación del tumor (miomectomía) y así conservar el útero con posibilidad de embarazo posterior, hasta indicar la clásica histerectomía que como dijimos, es la extirpación total del útero.
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